100 días abundantes. Día 39

Ayer fue un día bastante abundante.

Nos levantamos prontísimo para irnos a la playa. Así que fue un día abundante, no de tiempo, sino de experiencias.

Pasamos por el pueblo de mis padres y había abundancia por todos lados: de campos verdes, de espacio, de trigo, de olivos…

Pasamos a visitar a varios familiares, y también todo era abundancia: de saludos, de besos, de alegría, y de comida yendo y viniendo.

Me sentí abundante cuando hice la reunión diaria con Majo desde el coche, y me di cuenta, una vez más de la abundancia de libertad que he creado en mi vida.

Me sentí abundante cuando llegamos a casa y mis sobrinos me recibieron con una cara de inmensa sorpresa cuando me vieron llegar con una televisión enorme (mi protagonismo como titi pasó un poco a segundo plano, pero mereció la pena)

Fue un día abundante porque vi a mis amigos de la playa, y nos fuimos a comer los mejores boquerones que he probado en mi vida, y chopitos, y caldero. Todo ello en una terraza al sol mirando al mar. Abundante.

Fue un día abundante porque nos dieron varios ataques de risa y nos lo pasamos genial

Fue un día abundante porque nos tumbamos en una roca en la orilla y estuvimos disfrutando del abundante sol.

Disfruté la abundancia de trabajar por la tarde con mis sobrinos entreteniéndome. No fui muy productiva, pero fue muy divertido. En un momento me apeteció que me peinaran y me quedé sintiendo ese deseo sin intentar hacerlo suceder. Y mi cuñada y mi sobrino empezaron a hacerme trencitas. Eso fue abundante!

Disfruté la abundancia de una cena con mi familia, con abundantes risas y diversión.

Y disfruté de mi serie documental, a la que estoy súper enganchada ahora. No pude parar de verla hasta la 1:30h!

¡Abundante!

¿Y el tuyo?

¿Cómo fue?

Un abrazote

Alicia

PD: Ah, tenía pendiente un tema contigo…

PD2: La solución que encontré al miedo a perder lo que deseo fue darme cuenta de que lo que realmente deseo no es “no perder lo que tengo”, sino disfrutarlo. Misterio solucionado!

 

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5 Comentarios

  1. Eva 27 marzo, 2018 en 14:24 - Responder

    No sé si lo entendí bien. Mi opinión no se puede perder lo que uno tiene, si se pierde es porque se hace espacio para que llegue algo mejor.
    Lo que uno ha creado no se puede perder, ni nadie nos lo puede arrebatar, si se puede transformar en algo diferente.
    Donde hay amor no hay lugar para el miedo. Besitos

    • Alicia 31 marzo, 2018 en 11:13 - Responder

      Muy chula tu forma de verlo, Eva!
      Donde hay amor, no hay pérdida, porque hay apreciación de lo que sea que es.
      Yeah!!!

  2. Ana en su 38 día de abundancia 28 marzo, 2018 en 23:10 - Responder

    25/03/2018 – 38 días de abundancia

    Pollo rico rico que tuvimos a mediodía, con su guarnición de patatas al horno, cebolla y pimientos. Abundancia de sabor al paladar.

    Por la mañana temprano disfruté de un rico desayuno con pan, aceite, tomate en rodajas y mi vaso de leche con miel. Mezcla de dulce y salado, contraste de sabores, abundancia de sabores matinal.

    Por la mañana preferimos estar en casa y ordenar cosas que seguían patas arriba y después de comer nos fuimos al centro de Madrid para ir a ver tiendas, allí vimos abundantes cositas para bebés, y cada dos por tres me cruzaba con un número abundante de mujeres embarazadas como yo 🙂

    Esa misma tarde habíamos programado quedada con una prima mía que también vive en Madrid, y que ya hacía tiempo que no la veíamos. Fue un reencuentro acogedor, alegre, porque ella aporta abundantes cosas a nuestras vidas, es uns chica positiva, risueña, alegre, divertida, y la verdad que pasamos un rato bastante agradable.

    Tras una tarde ajetreada, nos fuimos ya a casa, y el cansancio hizo que nos durmieramos plácidamente en nuestras camas.

    Besos y abrazos.

  3. Ana en su 39° día de abundancia 29 marzo, 2018 en 11:30 - Responder

    26/03/2018 – 39 días de abundancia

    Lunes. 1er día de vacaciones.

    Hoy lunes hemos dado un paseo abundante para descubrir zonas aledañas a nuestra casa. Hemos ido al centro comercial que está cerca de la casa. Realizamos algunas compras para estos días. Y vimos alguna que otra ropa para bebés y para mi también. Recibimos consejos abundantes sobre el tema de los carros de bebés, de una dependienta muy amable, y nos llevamos un catálogo repleto de ideas para tener en cuenta a la hora de comprar el que más nos convenga.

    Por la tarde aprovechamos para descansar un poco en casa, y preparé con mucho entusiasmo mi mochila para ir a la piscina esta misma tarde. Me llené de energía abundante para iniciar las clases para embarazadas, y acabé contenta por haber venido, ya que se reactivó la energía que estaba ahí estancada desde hace tiempo en mi interior.

    Esa noche disfruté de una cena rica compuesta de queso, pan y un poco de verduras. Dormí plácidamente, y más después de haber tenido mi sesión de deporte.

    Besos y abrazos.

    • Alicia 31 marzo, 2018 en 11:11 - Responder

      Qué rico, la piscina. Me alegra que te estés cuidando tanto!

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