100 días abundantes. Día 43

 

Ayer fue un día abundante!

Porque me desperté en el paraíso.

Porque hice yoga en la terraza, mirando al mar.

Porque tuve dos pequeños alumnos que se convirtieron luego en mis profesores y fue muy divertido.

Porque me tomé un Cola Cao con grumitos de desayuno.

Porque me permití el lujo de no bajar a la playa, y quedarme haciendo cositas, confiando en que hay muchos días para disfrutar, y pueden ser distintos.

Porque me fui a comer con mis amigos, y me llevaron en coche.

Porque la comida estaba deliciosa, y pedimos de todo.

Porque la camarera era demasiado divertida, nos traía platos que no habíamos pedido y nos convencía de tomárnoslos.

Porque, como siempre, estuvimos recordando anecdotones de nuestros tiempos mozos. Nos lo pasamos muy bien, siempre es como si el tiempo no pasara.

Porque estaba todo delicioso.

Porque volví a casa a jugar con mis sobris y me dieron una bienvenida espectacular.

Porque hicimos lluvias de dinero con las moneditas de un juego de cartas.

Porque planeamos las vacaciones de verano.

Porque, estaba tan llena, que me fui sin cenar a la cama.

Porque he dormido soñando con cruceros, amigos, spas y experiencias maravillosas.

Fue un día abundante, ¡sí!

¿Y el tuyo?

¿Fue santo y abundante?

Un abrazo

PD: Tengo pendiente una torrija con una nueva receta.

PD2: Con fresas y plátano, ¡a ver si lo pruebo hoy!

About the autor:

5 Comentarios

  1. Ana en su 42 día de abundancia 31 marzo, 2018 en 09:23 - Responder

    29/03/2018 – 42 días de abundancia

    Mis padres se van en este día de vuelta a Jerez 😢

    Hoy desayunamos los cuatro pan integral que estaba muy rico, comprado en el supermercado de Carrefour el día anterior. Tenía un rico sabor. Me lo comí con aceite de oliva y tomate en rodajas. Últimamente me encanta partir un tomate para comerlo en las tostadas, así meto una verdura desde por la mañana temprano. Terminamos de recoger las cosas y sobre las 12 de la mañana nos fuimos para la estación de Atocha, y allí ya nos tuvimos que despedir de ellos, aunque por pocos días, porque tenemos la intención de volver nosotros a Jerez el día 11 de abril. Así que no es mucho tiempo. Hemos pasado unos días completos y repletos de idas y venidas a tiendas, supermercados, y demás.

    Después de estar en la estación, Nando y yo nos fuimos a pasear al centro, y allí decidimos ir a comer al wok, me comí un abundante plato de arroz tres delicias, que no pude acabarlo entero y le tuve que dar a él porque mi estómago no aceptaba mucho más. Eso sí, dejé hueco para un helado de yogur con fruta. Hacía un día espléndido de abundante sol, las calles estaban llenas de gente, de todos los lugares, hacía tiempo que no venía a pasear al centro en la jornada de mediodía.

    Después de haber comprado algunas cosas en el súper, nos volvimos a casa y disfrutamos de un merecido descanso. Por la noche cenamos, y nos pusimos a ver la tele disfrutando del calor de la calefacción, ya que las temperaturas habían cambiado en comparación con días anteriores.

    Intenté empezar unos patucos de bebé, y sé que tendré que dedicarle su tiempo para aprender nuevas técnicas, me lo voy a proponer.

    Esto es todo por hoy. Hasta mañana.

    • Alicia 31 marzo, 2018 en 11:06 - Responder

      Me encanta leer como disfrutas de comer! 😉
      Y esos patucos… ¡que lindos!

  2. Ana en su 43 día de abundancia 31 marzo, 2018 en 09:26 - Responder

    Qué rico suena eso de la torrija con fresas y plátanos, ¿Qué receta es? Me recuerda al French toast del Vips.. 😉

    En otro post pondré mi día de viernes santo, que ha sido realmente para quedarse en casa. Seguro que también se saca abundancia después de estar un día en casa.

    Besos

    • Alicia 31 marzo, 2018 en 11:05 - Responder

      Exacto! El del Vips es uno de mis desayunos favoritos, así que, con torrija tiene que estar de muerte!

  3. Ana en su 43 día de abundancia 1 abril, 2018 en 11:01 - Responder

    30/03/2018 – 43 días de abundancia. Viernes santo.

    Día de relax en casa.

    Hoy ha sido un día abundante de descanso en casa. Prácticamente no salí en todo el día, excepto por la mañana cuando sacamos a pasear a la perra al parque. El resto del día aproveché para ordenar cosas en casa, hacer alguna que otra comida, seguir con mis labores de tricot, ver la tele con Nando, descansar en mi butaca cómoda, asearme, cuidarme, mimarme y escuchar a mi cuerpo y sus señales. Aún siendo un día de abundante quietud por el hecho de no haber salido a la calle, ha sido un día abundante de realizar actividades en casa que no sueles hacer cuando estás fuera. 🙂

    Besos y abrazos.

Deje su comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies