100 días abundantes. Día 56

Ayer fue un día abundante.

Porque me desperté prontito, y me dio tiempo a meditar y hacer mis procesos.

Porque llegué bien al aeropuerto y los trabajadores del aeropuerto me trataron muy bien.

Porque me senté al lado de un chico guapo 😉

Porque me pasé el vuelo entero durmiendo.

Porque Patrick estaba esperándome cuando llegué.

Porque me encantó verle <3

Porque comimos Tajine de Kefta.

Porque Patrick me dio dos regalitos que me había comprado: un trípode para mis vídeos y un sistema de varias lentes para el móvil.

Porque me sentí en casa.

Porque hablé con mi prima, que probablemente vendrá a visitarnos pronto.

Porque mis gatitos estaban ahí, con abundante cariño para regalarme.

Porque estaba tan cansada que trabajé en el chill out con mi mantita.

Porque he vuelto a mi hogar de abundante paz y amor <3

¿Y el tuyo, cómo fue?

Un abrazote!

Alicia

PD: Sabes que puedes activar aún más tu abundancia?

PD2: El 5 de mayo te cuento como en un taller magnífico. Inscríbete aquí.

About the autor:

Un comentario

  1. Ana en su 56 día de abundancia 15 abril, 2018 en 07:37 - Responder

    12/04/2018 – 56 días de abundancia. Jueves

    Rico desayuno de mollete integral con aceite de oliva virgen extra, jamón cocido y mi leche chocolateada endulzar con miel.

    Nos preparamos para una sesión de masaje relajante con nuestra querida amiga Laura. Que sabe bien dar en la tecla 🙂

    Hemos ido los dos a la sesión, primero entró Nando, y mientras el estaba dentro he aprovechado para leer un libro que tenía allí Laura, «El libro de las pequeñas revoluciones», de Elsa Punset. Me encanta este libro, la verdad que no le veo desperdicio, me lo voy a comprar para tenerlo como material de referencia.

    Cuando me tocó la sesión, me beneficié de una sesión relajante y placentera, que abundancia de todos estos sentimientos. Salí renovada y con tarea para realizar en mi día a día.

    Cuando hemos comido he disfrutado de un plato de arroz con carne hecho por la madre, y un picadillo de tomate, pimiento y langostinos, Qué bien nos cuidan cuando estamos en casa 🙂

    Después de comer he sentido abundancia de calma y sosiego porque he podido dormir un rato con el calorcito de la habitación y la tele puesta de fondo. Caímos todos rendidos, mi madre, Nando y yo.

    Luego nos deleitarnos con una merienda a base de bizcocho de avena hecho por la madre, y un vaso de bebida de coco chocolateada, he tolerado bien la bebida de coco después de varios meses, porque al principio del embarazo no podía ni olerla…

    Después fuimos a ver a los sobrinos, y se les ve el cambio en dos meses y medio que tienen ya, y luego nos fuimos a Carrefour a mirar cositas para la niña. Hemos salido de allí con una bañera la mar de linda, con su termómetro para regular la temperatura del agua, su tobogán para acoplar al bebé y que sea más cómodo sostenerla, un pack de peine y cepillo, un patito de goma y un sujeta chupete 🙂 seguimos acumulando cosas para nuestra nena. ¡Qué ilusión!

    Al regresar a casa cenamos ricos filetes de pavo, yo los acompañé con unas lonchas de queso por encima y de postre un yogur se piña. Nos sentamos todos alrededor del calor y nos pusimos a ver una serie que están poniendo ahora en La 1 los jueves, si no fuera por mi padre no me enteraba de lo que ponen en la tele, la verdad, porque no soy de ver mucho la tele. Aún así me gustó porque estamos en un contexto de abundante relajación, de vacaciones, de descanso, es otro ritmo diferente.

    Con esto ya nos despedimos hasta el día siguiente. Besos.

Deje su comentario