100 días abundantes. Día 93, 94 y 95

Dos días abundantes

Uno de bricolaje y dos de visitas

El primero fue un día abundante porque hicimos muchas cosas: mi primera ensaladilla rusa y pimientos caramelizados, ah! y hummus; colocamos una puerta nueva en el baño que deja pasar la luz y da mucha luz a la entrada; colocamos un soporte de toallas… ¡muchas cosas!

Abundantemente contentos con el resultado 🙂

También tuve una sesión maravillosa de coaching por Skype con alguien a quien admiro muchísimo. Me encantó ver su potencial, su belleza y la fuerza de su propósito. Tuve uno de esos momentos en que me sorprendo de que mi trabajo me inspire y me haga disfrutar tanto…

El día de visitas fue muy divertido: una amiga de la playa vino con su pareja a mi casa y les deleitamos con todo lo que habíamos cocinado el día anterior. Luego fuimos al centro, y había un festival de Jazz maravilloso con decenas de conciertos en todas las plazas de la ciudad, hacía un tiempo espléndido. La gente estaba feliz, y la música era maravillosa.

Tocó un grupo holandés llamado Love the system, a quien no entendía nada, pero que me dieron muy buen rollo. Después, Patrick me contó que su filosofía estaba enfocada en el disfrute como camino al éxito. Y así entendí por qué me gustaron tanto. Estuvimos bailando con ellos y llenándonos de su genialidad.

Nos fuimos a cenar los mejores nachos del planeta y seguimos la fiesta. Nos encontramos una estructura con un agujero a la altura de la cabeza. Así que ahí fui yo a mirar y vi mi cara proyectada en gigante en un árbol. Así que estuvimos jugando ahí, haciendo todos los gestos que nos sabíamos, alucinados por la cantidad de regalos que la ciudad tenía para nosotros.

Al día siguiente, nos tomamos el mejor desayuno del mundo en el jardín. Disfruté la abundancia de mi sesión de coaching con mi clientamiga preferida. Y nos fuimos otra vez al centro a disfrutar de los regalos de la ciudad.

Comida abundante y deliciosa, gente por todos lados pasándoselo bien, bailes, sol, y disfrutamos con otra amiga que vive en Den Bosch.

En definitiva: abundancia de experiencias divertidas, risas, conversaciones interesantes, comida deliciosa (lo que me gusta comer, oiga) y diversión. Cosas sencillas que hacen mi vida muy abundante.

¿Y tu día?

Cuéntanos!

Un abrazote

Alicia

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3 Comentarios

  1. Ana en su 93 día de abundancia 22 mayo, 2018 en 10:49 - Responder

    19/05/2018 – 93 días de abundancia. Sábado.

    Hoy nos hemos levantado temprano porque teníamos previsto hacer un cúmulo de tareas, la primera fue llevar a Ágora al veterinario porque le tocaba su vacuna, allí nos enteramos de abundante información acerca de cómo hacer para que ella esté algo más relajada, y nos han facilitado información útil para aliviarnos en la tarea de pasear a la perra durante más tiempo. Y es que a veces nos quedamos con un nudo mental en nuestras cabezas que no vemos más allá de la realidad que vivimos, y pensamos que eso es lo único que hay.

    Después del veterinario, nos fuimos a mi sesión terapéutica, que me fue productiva y saque también información útil y espero que pueda verse hecho realidad un asunto que realmente me interesa que ocurra, cruzo mis dedos para que se haga realidad ese asunto. Después de esta sesión nos fuimos a comer al centro e hicimos tiempo hasta que recogimos a mis padres en la estación de trenes. Desde su llegada hemos pasado una tarde abundantemente intensa con ellos, nos fuimos por fin a Ikea a recoger la cuna, a la tercera va la vencida, como se suele decir, y de allí estuvimos tomando un helado de yogur, uno de mis antojos ahora, jajajaja. Mi madre se puso a hablar con una muchacha que había tenido recientemente su hijo, y hemos descubierto la existencia de una tienda cerca del lugar donde estábamos, y es que estos días están siendo de abundante información. En la tienda estuvimos viendo muchas cositas de bebés, para el paseo, la habitación, etc. Era increíble como cuando te pones a hablar con personas que no conoces la de cosas que podemos descubrir, se creó una conexión espectacular. De allí salimos con cositas para la nena. ¡Qué tarde! El hecho de que estuvieran mis padres es como si hubiera pasado un torbellino por nosotros. Nos han removido las cosas, y yo me alegro, aunque a veces también he tenido que actuar de freno para no dejarnos arrollar del todo. Caímos con un abundante cansancio en la cama que ya no teníamos fuerzas para más..eso sí, mi mente se puso a soñar durante la noche con imágenes curiosas, mi instinto me dice que se aproximan muchos, muchos cambios..ya lo iremos viendo.

    Hasta mañana.

  2. Ana en su 94 día de abundancia 22 mayo, 2018 en 10:49 - Responder

    20/05/2018 – 94 días de abundancia. Domingo.

    Hoy hemos dormido un poquito más por la mañana. He disfrutado de la abundante presencia de mis padres allí con nosotros, darles los buenos días y desayunar con ellos.

    Nos tuvimos que ir a llevarlos a la estación para que cojan el autobús que les llevará unos días se excursión, pero antes pudimos contar con la presencia de mis tíos de Málaga, aunque haya sido un tiempo corto, para mí ha sido abundante por el deseo que tenía de verles después de un buen tiempo. Eso sí, el hecho de verles así no es lo que más deseo, mi gran deseo es volver a pasar por Málaga y estar unos días allí, la ciudad que fue testigo de muchas de mis vivencias allí durante mi etapa de estudiante universitaria.

    Cuando ya nos despedimos de los cuatro allí en la estación, Nando y yo nos fuimos al centro comercial y allí aprovechamos para comprar más cosas para la nena, que si el jabón, las tijeritas, los accesorios de baño, etc. Toda nuestra atención, o casi toda, gira en torno a ella, hay que ver la fuerza con la que se mete en tu mente y en tu corazón una criatura a la que aún no has visto físicamente, es inmensa la pasión que se siente por ella.

    Después de haber acabado con todas las compras, decidimos finalmente hacer una sesión de cine y la película que elegimos estuvo super bonita, una mezcla de alegría, llanto, emoción, no me había reído tanto antes, y es que lo gracioso que se mezclaban los sentimientos en mi ser, a ratos lloraba, a ratos reía y la verdad que mereció la pena verla. Por la noche, de vuelta a casa nos quedamos descansando un rato y la cena fue otro de mis antojos últimamente, fajitas de pollo con pimientos y cebolla ¡qué ricoooo! Y tras la cena llegó un abundante sueño, que nos hizo irnos a dormir hasta el próximo día.

    Hasta mañana.

  3. Ana en su 95 día de abundancia 22 mayo, 2018 en 15:02 - Responder

    21/05/2018 – 95 días de abundancia. Lunes.

    Esta mañana me levanté temprano para aprovechar el día desde buena hora de la mañana. Desayuné mi pan con aceite y mi vaso de leche. Me fui a andar y disfruté de un paseo con abundante sol y rodeada de flores, entre ellas, las margaritas, las amapolas, etc. Se hacía agradable la visión. Asistí a otro barrio en el autobús, y contemplé la belleza del barrio con sus amplias avenidas, sus jardines y su abundancia de comercios a los alrededores. Hizo una mañana muy propia de la primavera, me impregné de su esencia por unos instantes, y llegué a casa renovada.

    Para la comida me hice un plato de pasta con pechuga de pollo y tomate triturado, me supo a gloria el plato exquisito que me preparé, disfruté abundantemente de su sabor y textura.

    Por la tarde seguí realizando tareas en casa, la lectura de mis libros favoritos últimamente, labores de casa, y todo hasta que llegó Nando de trabajar, que hoy vino antes y pudimos disfrutar de más horas juntos con respecto a otros días. Pudimos charlar de muchas cosas juntos y salimos a dar un paseo largo con Ágora, la que veíamos disfrutar del parque como una loca. Poco después del paseo vimos como cambió el panorama climático, y es que se veía una abundante cantidad de rayos y luego una abundante lluvia que nos caía, mezclándose de vez en cuando con el tímido sol del oeste, fue bonito el atardecer que estaba ofreciendo la naturaleza a nuestros ojos.

    La cena estuvo rica, champiñones rehogada con ajo, tostada de pan, jamón cocido y aceite de oliva, de postre una rica naranja. Hasta que nos fuimos a dormir nos pusimos a ver la película de las tortugas Ninja. Que divertido fue recordar mi infancia cuando recordaba los dibujos animados, mi tortuga favorita era Miguelangello, jajajaja. Despertó en mi abundantes sentimientos y recuerdos del pasado.

    Hasta mañana.

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