100 días abundantes. Día 96

Ayer fue un día abundante porque:

Mi nevera está llena de cosas ricas

Tuve una intuición por la mañana de algo que no había hecho bien el día anterior. Me encanta que, lo que me falta en conocimientos, me sobra de intuición.

Desayuné con mi amor

Trabajé mucho y me cundió muchísimo

Trabajé desde mi terraza, y hacía un día espléndido.

Dos personas MARAVILLOSAS dijeron sí al proceso de coaching vibracional conmigo. Yiiiiiha!!!!

Salí fuera de mi zona de confort y estuve modificando código de la página web. Para eso, le tuve que pedir a Patrick sus gafas de informático. Me quedan bien, ¿verdad? jajajajajaj

Comimos una pasta fresca deliciosa con gorgonzola y nueces.

Y nos dimos un homenaje cenando nachos, intentando imitar la receta de los mejores nachos del mundo. No eran los mejores mejores, pero casi!

Mi chico me ayudó con los temas de la web, y aunque no los solucionamos, aprecio muchísimo que siempre está ahí ¡Le adoro!

Fue un día abundante, aunque haya cosas que no salen bien, conflictos o mi día no haya sido tan de color de rosa como de costumbre.

Elijo ser feliz y vivir una vida abundante de todo lo que me gusta.

¿Y tú?

Un abrazo inmenso

Alicia

PD: Y si tú también quieres tu proceso de coaching vibracional, aquí puedes informarte.

PD2: Será divertido, productivo y creativo!

PD3: Y pssss… si piensas que es para tí, la primera sesión es gratuita!

 

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Un comentario

  1. Ana en su 96 día de abundancia 28 mayo, 2018 en 15:03 - Responder

    22/05/2018 – 96 días de abundancia. Martes.

    Hoy he tenido un día tranquilo, más tranquilo de lo habitual. Apenas he salido de casa, y decidí quedarme para seguir haciendo cosas en el ordenador, leer mis libros, hacer ejercicios para la espalda, y también asistí a mi sesión de masaje relajante y que me ayudó también a descontracturar parte de la musculatura, que ya la tenía cada vez más engarrotada.

    He disfrutado de abundante tranquilidad en este día, abundante alimentación espiritual, abundante bienestar tras el masaje, y abundante compañía de mi perra a lo largo del día, hasta que regresó Nando del trabajo y le acompañé a dar un paseo con Ágora al parque.

    Volvimos a presenciar abundante lluvia con rayos en cuestión de poco tiempo, fue maravilloso ver también cómo el sol de Occidente se dejaba entrever entre las nubes, ya se despedía de nosotros hasta el día siguiente.

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