Ayer fue un día feliz, ¡claro que sí!

Porque fui a recoger a Majito al aeropuerto después de su aventura en Playa del Carmen. Porque estaba muy contenta y relajada y nos contamos muchas cositas.

Porque descubrí un nuevo súper poder, la devoción a uno mismo. Es un concepto que me ha sorprendido e impresionado muchísimo. Sé que se va a convertir en la base de mi trabajo próximamente, así que lo seguiré desarrollando y luego te lo contaré todo.

Porque disfruté mucho en Vidaes, organizando cositas y contestando mails.

Porque comí delicioso, una caldereta de cordero con una ensaladita de tomate. Me supo a gloria!

Porque recibí muchos mensajes de agradecimiento por la clase del lunes de Escuela de Felicidad.

Porque recogí los cajones e hice cositas creativas para dejar precioso Vidaes

Porque vinieron Félix, Lauri, Concha, y Vidaes se llenó de vida.

Porque todo el mundo venía congelado y se sentían muy a gusto al entrar al calorcito de Vidaes.

Porque hice una entrevista en Facebook con Vanessa Rivas sobre CRP y disfruté mucho viéndola brillar mientras hablaba de lo que más le apasiona. Porque he soñado que daba una conferencia con miles de personas en Vidaes (en mi sueño cabían) y era un completo exitazo.

Porque estuve hablando con Carolina y me encantó verla en directo 😉

Porque durante todo el día de ayer, me fui acordando de más cosas felices del día anterior que se me olvidó poner en el blog. Soy abundante en momentos felices!

Por todo esto, y por mucho más… ¡Yo soy feliz ya!

Un abrazo

Alicia

PD: Me encanta este ritual de felicidad

PD2: ¿Cómo te suena 1000 días felices? 😉