Ayer fue el día más feliz de estos 9 que llevo, y de mucho tiempo más.

Y no pasó nada especial, sólo que mi vida es especial porque yo lo soy. (Igual que lo eres tú)

Como cada mañana, me alineé antes de salir de la cama y después hice mi rutina de apreciación y de conexión con mi yo interior. Ya sólo eso fue suficiente para mantenerme feliz todo el día, pero por supuesto no acabó ahí.

Vacié un armario y me dediqué a tirar lo que ya no me hace feliz. Me sentí absolutamente liberada por este gesto tan pequeño (aprovecho para recomendarte el libro La magia del orden de Marie Kondo). Puse un aceite reparador a mis preciosos muebles de madera y ahora están resplandecientes 🙂

Finalicé, además, un ritual de manifestación que me dio la seguridad de que eso que deseo está muy cerca ya.

Preparé la Escuela de la Felicidad muy rápido y me metí a mi clase de yoga orgullosa de mi trabajo. Disfruté muchísimo la clase, estaba tan relajada y de buen humor… Y todavía no había llegado lo mejor…

En la escuela de felicidad hablamos de los éxitos, y comencé a exprimir cada uno de los éxitos del día. Cuántas sensaciones y emociones me despertaron. Me sentí orgullosa, satisfecha, ilusionada…

Y fue maravilloso ver como los participantes lograban lo mismo. Menudo grupo de personas maravillosas he atraído a mi vida!

Ayer, para mi, ir a trabajar fue como haber ido a un spa donde el jacuzzi no te relaja sólo el cuerpo físico, sino también mi mente y emociones.

La celebración final fue la guinda del pastel, bailando con King Africa y Los del Río. Juro que me dolían las orejas de tanto reírme.

Un día absolutamente feliz

¿Y el tuyo?

Cuéntame, por favor 😉

Un abrazo y feliz día

Alicia

PD: No sale de mi cabeza el Daleatucuerpoalegríamacarena

PD2: Quetucuerpoespadarlealegriaycosabuena

PD3: ¡Juro que fue Youtube! ¡Yo no la puse!