Ayer fue un día feliz porque…

Hacia sol y todavía quedaba nieve! Esa es una perfecta combinación!
Me encanta viajar en metro y relajarme, mientras disfruto de un libro maravilloso y profundo que me han regalado: El mundo amarillo, os lo recomiendo! (he puesto un enlace por si te lo quieres comprar, me siento tan agradecida a él, aunque no le conozca, que quiero que más gente lo pueda leer)
Llegue al trabajo tan tranquila y comencé con mi lista de tareas. Me encantó que no me desesperé por tardar dos tercios del día en completar la primera, y además el resto después se hicieron casi solas.
Disfruté mucho de mis judías blancas, ahora aprecio mucho más la comida tradicional.
Vino mucha gente a Vidaes, estuve charlando con Carlota, Felix y los alumnos. En un momento estaba haciendo tres cosas a la vez y me estresé un poquito, pero me ajusté rápidamente.
Era muy divertido ver a los alumnos que venían pelados de frío y soltaban un aaaah! Al entrar y sentir el calorcito de Vidaes.
Nos dieron una súper noticia que ya os contaré cuando tenga más detalles, pero adelantó que Vidaes va a llegar a más de 200 jóvenes!
Volví a sentir la felicidad y buen rollo de mi trabajo, y me di cuenta de que ya había llegado la hora de salir y seguía allí disfrutando.
Me encantó volver enganchada a mi libro y cuando llegue a casa vi la película planta cuarta, que está inspirada en la historia de Albert Espinosa, el autor de el libro que me estoy leyendo. Sobra decir que el libro es más profundo y auténtico (al menos para mí)

Y he dormido como un lirón y he soñado miles de cosas.
Día feliz… check!
Y tu?
Cuéntame
Un abracito
PD: es hoy mi charla en espacio ronda ¡siiii!
PD2: me estoy imaginando contándote mañana lo feliz que me hizo verte 😉