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¿Qué es la Luz? La Luz es energía, es Amor, soy Yo y la Totalidad. La Luz es nuestro origen, nuestro camino y nuestro fin. Es el Alfa y el Omega. Es el Todo y es la Nada. La Luz nos ilumina y nos crea sombras que iluminar.

Estamos deseosos de recibir Luz, o más bien de ser conscientes de esa Luz que todos llevamos dentro y que tan difícil nos es reconocer. La Luz sana, transforma y nos hace transcender más allá de nuestro plano físico.

Podemos ser más conscientes. Podemos atraer la Luz para crecer y evolucionar. Es más, es nuestro deber cósmico, es nuestro Dharma ser trabajadores de la Luz y sirvientes de aquellos que van a ser receptores de la misma.

La Luz se trabaja. La Luz la podemos atraer para ser canales de Amor, Armonía y Transformación.

  1. Pensamiento Positivo

La negatividad es oscuridad, dolor y regresión. Cuando trabajamos nuestras emociones, desarrollamos nuestra Inteligencia Emocional y descubrimos todo ese mundo interior que nos llena, estamos viendo más allá de nuestra mente racional y lógica.

Esta visión nos hace contactar con todo un mundo de experiencias, conocimiento y sabiduría.

  1. Interiorización

Nuestro día a día se basa en tener la mirada enfocada hacia fuera de nosotros, pero está en nuestras manos el girar ese escáner y enfocarlo hacia dentro. A través del mindfulness, la meditación y otras técnicas contemplativas ingresamos en nuestro propio templo de Luz.

Nuestra mirada ilumina nuestro interior.

  1. Dar

Servir, ofrecer y dar son actos de Amor universal. Al dar estamos vaciándonos y dejando hueco a otros elementos que nos llenarán espiritualmente. Cuanto más Amor das, más recibes y por tanto, cuanta más Luz des, más recibirás.

Entre nuestras sombras egoístas siempre hay una Luz amorosa que ofrecer.

  1. Conexión Divina

Sentirnos en conexión con algo más allá de nuestra existencia carnal nos hace sentir la fuerza cósmica creadora y transformadora de la que formamos parte. Esta fuerza está llena de Luz a disposición incondicional nuestra.

Dios nos da energía, fe y Luz para seguir siendo hijos del camino del Amor.

  1. Consciencia Transpersonal

Pensar y creer que somos algo más que una existencia física no nos hace estar receptivos a esa Luz tan ansiada. Para ello debemos ser conscientes, darnos cuenta de nuestra existencia, sentido y misión y ponernos a disposición de la Luz.

Solo cuando estamos alineados con nuestra misión estamos abiertos a ser dignos mensajeros de la Luz.

  1. Luz

Un último ingrediente es la consciencia de la Luz misma. Esta consciencia es una experiencia, una sensación y una certidumbre de nuestro propio lugar en la tierra. Es una sabiduría interior que todos llevamos dentro.

Contacta contigo, con tu Luz y entonces, solo entonces verás tu Luz reflejada en la Luz de los demás.

Carlos Postigo