Estamos viviendo épocas de cambio en cuanto a las terapias complementarias, yo a pesar de ciertas opiniones soy optimista porque creo que siempre se construye desde el amor y eso es lo que ofrecemos cuando damos una sesión de reiki.

Hoy quiero contarles mi experiencia como voluntaria de reiki en un hospital de Madrid, uno de los tantos que la semana pasada se ha quedado sin el servicio de voluntariado, ya hace tiempo que no soy voluntaria pero lo fui e iba todos los jueves de 10 a 12h de la mañana a el hospital de día donde los pacientes recibían la quimioterapia.

Me he encontrado con diferentes personas y puntos de vista, pero como con todo en general, gente que quería recibir reiki, gente que no sabía lo que era y ante la duda prefería no probarlo y gente que si lo probaba y a partir de ahí siempre nos pedía ese ratito de bienestar y relajación en un momento que os aseguro no es nada agradable para el paciente.

Un día de hecho un señor mayor estaba muy nervioso porque tenían que pincharlo por primera vez y como estaba en semejante estado de nervios la enfermera no podía hacer su trabajo, así que ella se me acerco y me pidió si podía darle reiki al señor. Yo por su puesto así lo hice y luego de 15 minutos el hombre absolutamente relajado pudo comenzar con su tratamiento.

De hecho hemos visto cambios radicales luego de tratamientos de reiki, pacientes que han dado un giro de 180 grados a sus vidas y han decidido y conseguido una vida mucho más placentera.

Con esto solo quiero reflejar que la medicina y las terapias complementarias pueden ir perfectamente de la mano. Y si así fuera los resultados seguramente serían mucho mejores. Teniendo en cuenta también que en los países mas avanzados del mundo estas terapias ya están dentro del sistema sanitario.

Deseo que  pronto se regulen las terapias complementarias y así podamos hacer cada uno nuestro trabajo en armonía.

Aquí puedes ver las fechas de nuestros cursos de Reiki I, Reiki II y Reiki III de junio.

Un abrazo!

Que tengas un gran día!

Malena Pesce