La técnica metamórfica es una herramienta muy útil para solucionar los traumas inconscientes tanto recientes como antiguos, desde la concepción hasta el momento actual. Acariciando los pies, las manos y la cabeza con mucha suavidad, despertamos la conciencia de la persona que tratamos y liberamos sus bloqueos. Parece mentira cómo un método tan sencillo puede ser tan eficaz! La explicación es la misma que para otras técnicas reflejas como la reflexología. Estimulando determinados puntos reflejos estimulamos la zona donde se conservan los recuerdos del periodo prenatal y los bloqueos y traumas que vamos acumulando con el tiempo.

Con la técnica metamórfica podemos permitir aceptar emociones antiguas, males experiencias, estimular las capacidades autocurativas del propio cuerpo. Además, aporta una profunda relajación que ayuda a sentirnos bien.

Primeros se acarician los pies para desbloquear todo lo que necesitamos liberar, facilitamos que la energía estancada vuelva a circular. Después, nos ocupamos de las manos que representan la voluntad. Y acabamos con la cabeza donde convergen la sensación y la voluntad, que son tratados por el intelecto. Así las ideas sugen, armonizano los actos de las personas con su mente, sus sentimientos y su voluntad.