La frase “estoy repleto de energía”,  ¿qué te hace pensar?  Que estás rebosante, que te sientes bien y que tienes muchas ganas de hacer cosas, estar en actividad, emprender, hacer deporte o cualquier cosa que te guste. Cuando nuestra energía está elevada nos sentimos bien.

La frase contraria sería, “me falta energía” o “no tengo energía ni para moverme”. Este escenario opuesto nos obliga a quedarnos quietos, a parar, estamos sin ganas de hacer las cosas y parece que todo nos pesa.

Como ves, el poder de tu energía vital puede llevarte a los extremos.

La buena noticia es que puedes aprender a sentir y gestionar tu energía, así como, aprender a mantenerla en los niveles necesarios para que tu organismo funcione y se sienta bien.

¿Cómo puedes hacerlo? Primero hay que aprender a sentirla e identificarla, las emociones pueden ayudarnos a saber cuándo nuestra energía esta baja o esta alta.

Cuando la energía es baja nos sentimos más plof, más cansados, tristes o desganados.  Cuando la energía está alta, la alegría es la emoción predominante.

Una forma sencilla de elevar nuestra energía es conectarnos con las acciones que nos hacen sentir bienestar.

Es interesante ver el efecto que podemos obtener con nuestros niveles energéticos, aprendiendo a gestionar nuestras emociones, aunque también hay más vías de gestionar adecuadamente nuestra energía.

Una técnica muy sencilla es el Reiki, con Reiki obtienes una poderosa herramienta para escuchar, identificar y gestionar tu energía vital y una vez que lo aprendes, ¡todo es más fácil!

Te invito a que vengas a el Taller siente tu energía, un taller práctico de 1 hora en donde tú pones el precio (aportación voluntaria).   Es el próximo día 10 de mayo. Puedes apuntarte pinchando aquí

Si quieres tomar las riendas directamente, te animo a que te apuntes a los cursos de Reiki de este mes y descubrirás como tus niveles energéticos suben y se regulan:

¡Que tengas un gran y energético día!

Malena